Noviembre 1999
La liturgia es en Cristo, por Cristo y con Cristo la grande obrera de la predestinación de los elegidos, trabajando por conformarlos y unirlos a Él y hacerlos crecer en Él. Jesucristo, Camino, Verdad y Vida, es el arquitecto que, por los medios que la liturgia aplica, obtiene la realización de su oración sacerdotal: Que sean uno (Jn 17,22). Es el gran sacerdocio de Cristo realizado y practicado entre nosotros mientras vivamos aquí abajo...
¡Qué pena que se conozca y se quiera tan poco la liturgia!
(Venerable obispo don Manuel González , “El abandono de los Sagrarios acompañados”