Febrero 2000

A LA LUZ DEL SAGRARIO

Madre Inmaculada, Tú, a quien la Iglesia aclama bienaventurada porque creíste, enseña a los que andamos junto al Sagrario de tu Hijo a tratarlo y a hablarle creyendo en Él; pero creyendo sin titubeos, con seguridad y con humildad..., ¡con oración de Fe!

(Venerable Manuel González Martín, "Mi jaculatoria de hoy", 73)



Revista 650